La película ambientada en un espacio surrealista, describe cómo se invierten los papeles de víctimas y depredadores. Muestra el mundo en el que vivimos desde la perspectiva de los más vulnerables, los que están al final de la cadena alimenticia, los comidos, explotados para el entretenimiento, condenados a quedarse atrapados en los estratos más bajos de la sociedad. Vemos un mundo lleno de desigualdad, división, brutalidad y una lucha constante para sobrevivir. En tal realidad, es difícil permanecer inocente. Las víctimas se convierten en depredadores y los depredadores se convierten en víctimas.


